Entrevista a Cesc Casadesús
“Es importante que en la programación de un festival como el Grec haya espectáculos donde se incorporen personas con diferentes capacidades”
Formas parte de Acerca Cultura desde los inicios del programa, cuando eras director del Mercado de las Flores. ¿Cómo has vivido estos 15 años de Apropa?
Cuando dices 15 años hace un poco de daño y todo, pero es muy bonito ver cómo ha crecido esto, es bonito ver como se ha ido extendiendo y creciendo el programa, y como las personas que han trabajado desde el programa, han hecho que esto cada vez tuviera más presencia. Y me siento orgulloso, no por estar al inicio, sino para que esta ciudad y este país tengan un programa como este. Es un ejemplo que muchas ciudades del mundo querrían tener. De una forma muy artesanal, muy trabajada, mucho de picar piedra, ha ido consiguiendo que se viera que una parte importante de lo que hacen las equipaciones culturales es la accesibilidad. Me parece que es un orgullo por nosotros como país, es muy relevante.
La otra cosa es como puede crecer, si tiene los recursos que hacen falta, si podría ampliarse, si se podrían hacer otras cosas. Con estos programas no se acaba nunca, porque estamos tocando el hueso de para qué sirve la cultura. Me parece muy importante que al menos este programa funcione y que se puedan desarrollar otras áreas y líneas.
El Festival Grec ha hecho una apuesta clara por Apropa Cultura. ¿Cómo ha sido la evolución de la participación del Festival al programa?
Desde el Festival Grec es algo más complicado, no sé si la apuesta es clara. Un festival es por definición un lugar de mucho estrés, no sé si es el lugar para un programa como Acerca Cultura. En cualquier caso, abrimos las puertas, pero no podemos hacer lo mismo que se hace desde una equipación. Por mí el valor de Acerca Cultura es el cuidar las cosas, el trabajo con atención, con los intermediarios, el trabajo con los diferentes agentes y colectivos y esto, en un festival es muy difícil.
Lo que hacemos como festival es abrir la puerta al acceso y la otra cosa, que para mí es importando desde el principio, no tanto desde la vertiente de acceso, sino desde la vertiente de ejemplo, ha sido llevar producciones que tengan un componente importante de accesibilidad. Igual que llevamos espectáculos internacionales que son referentes, también intentar llevar espectáculos internacionales que son referentes desde el punto de vista de la accesibilidad. O producir nosotros cada año e integrarlo de una forma normal a la programación. Lo qué me parece importante es que en la programación de un festival como el Grec haya espectáculos donde se incorporen personas con diferentes capacidades. Esto me parece que quizás es la aportación más grande que puedo hacer desde el festival, más allá del acceso, de un porcentaje de entradas, etc., que también, pero que esto funciona con una dinámica muy articulada.
Eres de los primeros programadores que ha hablado de diversidad sobre el escenario, ¿porque es importante por tú y qué experiencias destacarías?
Trabajar con la diversidad requiere un tiempo de construcción. Aquí hay dos modelos. El modelo de compañía invitada, que no es una cosa fácil, cuesta encontrar referentes y no me gusta llevar cosas a medias. Si los encuentro los llevo, si no los encuentro no los llevo.
Como este año, por ejemplo, con el caso de Hamlet, que era un espectáculo que a mí me emocionó profundamente por su valor artístico. Por este valor me parece importante llevar estos referentes que descubres por el mundo que, repito, hay pocos.
El otro modelo es construir nosotros una producción con gente de aquí, que lo hemos hecho. Por ejemplo, el año pasado que dedicamos el Grec a África, produjimos un proyecto de línea comunitaria con Didier Ruiz, formado por personas mayores negras que habían vivido en Barcelona, escuchando sus voces y las de algunas personas que vivían en la calle.
Si el proyecto es bueno y es interesante lo llevaré, si no, no lo haré por cuotas. Como festival, no quiero hacer el tick de ya tengo el proyecto comunitario. Buscaré una cosa que sea relevante y que merezca la pena.
Este año has programado Hamlet, ¿que aporta este espectáculo de específico?
Hamlet lo descubrí en un viaje que hice en Perú, a Lima. Me enamoró el proyecto porque vi que realmente rompía muchos de los tópicos que tenía con las personas con síndrome de Down: que no tenían concentración, que no podían aprenderse un texto, que eran siempre dependientes, etc. Rompía tópicos desde una mirada no solo artística, sino también de un profundo conocimiento de la obra de Shakespeare, en el sentido que hay una dirección artística que tiene una mirada más allá de un proyecto social. Esto es lo qué me interesó de este espectáculo.
No paré, con la pandemia por el medio, hasta convencer a otros socios del estado español para llevarlo. De hecho, la gira española un poco es por culpa mía -si quieres decirlo así-, porque convencí al Centro Dramático Nacional, las Palmas, Alicante, Galicia... han hecho una gira muy bonita por España. Me daba miedo porque lo había visto antes de la pandemia, con dos años de pandemia, estos chicos quizás no habrían podido ensayar, y no sabía cómo estaría la obra. Pero estaba mejor que antes. Y fue una experiencia bonita.
Aquellas cosas que dan miedo eh! Que piensas, ¿Barcelona sabrá responder a esto? Y creo que sí. Uno de los otros objetivos que me parecían importantes era llevar a ver el espectáculo a chicos y chicas con síndrome de Down que también tienen inquietudes artísticas y que asistieron gracias a Acerca. Espero que esto signifique para ellos también una pequeña luz, un cambio, un “yo puedo hacerlo”. Estos sueños son las cosas que como festival creo que puedo hacer ahora mismo.
¿Cómo pronosticas que evolucionará la inclusión y la accesibilidad a la cultura?
De cara las programadores hay más sensibilidad, pero continúa siendo necesario un programa como Apcerca Cultura. Si no existiera Acerca, no creo que pudiera articularse este tipo de programación. Creo que es necesario y tiene que ser fuerte. Esto es una lista de muchas cosas que tiene un programador y si Acerca está allá y hace lobby, presiona, vela y lo cuida, yo creo que todos estamos muy contentos y dejamos que haga. Creo que continúa siendo necesario que se articule con un programa específico, porque es quien sabe hacer de mediador, es quien sabe encontrar los socios adecuados, los colectivos adecuados. Gracias a Acerca, es más fácil para el programador el sacar adelante un programa como este en sus equipaciones. Porque la sensibilidad está pero a veces falta el tiempo o el saber cómo hacerlo.
¿Para acabar, cuál sería tu deseo por la cultura inclusiva?
Para mí sería un deseo para la cultura en general. La cultura entiendo que es transformadora, por lo tanto, no quiero pensar que haya unas finalidades diferentes en la cultura inclusiva que con las otras. Yo creo que la cultura tiene que transformar a la sociedad y entonces toda la sociedad se tiene que hacer más inclusiva, pero lo deseo para los colectivos con riesgo de exclusión y también lo deseo para la cultura en general, que forme parte de una transformación hacia una sociedad más abierta, más plural, más rica, más diversa, más equilibrada, en un sentido amplio.
Gertu Kultura, oraindik gertuago!
Zure probintzia aukeratu eta denontzako kulturaz gozatu
