Una gestión cultural afectiva
Las últimas semanas hemos tenido la suerte de compartir un tiempo de calidad y diálogo con personas con experiencia de sinhogarismo. Con motivo de la temporada dedicada a las personas en situación de sin hogar, queremos saber qué papel puede tener la cultura en sus vidas y elaborar un documento práctico.
Realmente todavía no tendríamos que comunicarlo... pero los aprendizajes son tan sobrecogedores que necesitemos compartiros algún spoiler. En el segundo encuentro preguntamos: ¿qué podemos hacer los programadores culturales por las personas en situación de sin hogar? Marisa, Fran, Eduard, Miguel, Jordi y Eugenia se pusieron de acuerdo en una respuesta común: ser amables. En una situación difícil, hostil, deshumanizadora como el sinhogarismo, necesitamos amabilidad.
¿Y qué significa ser amable? Pues ser atenta, agradable, acogedora, abierta y simpática. La amabilidad reconoce el respeto que merecen todas las personas, crea una red invisible que nos conecta con calidez y afecto. La amabilidad no pide recursos extraordinarios, ni conocimientos específicos, seguramente sí que quiere tiempo y voluntad. Más significativo que nunca, pues, es seguir trabajando una gestión cultural afectiva y en red, que ponga en primer término las relaciones y vinculaciones humanas con ingredientes muy sencillos como pueden ser una sonrisa, una mirada solidaria o unas palabras generosas.
En unas semanas tendremos el resultado del documento con las conclusiones de estos encuentros conducidos por Youssef Sultant y organizadas en colaboración entre Acerca Cultura, el Museo Nacional de Arte de Cataluña con programadores culturales de la red, la Xapsll, la Fundación Arrels y Caritas Barcelona. Una de las condiciones que nos pusieron las personas participantes fue que sus palabras sean escuchadas de verdad, que subieran hacia arriba. Ellos y ellas han hecho su parte, ahora nos toca hacer la nuestra al resto. ¿Te sumas?
Gertu Kultura, oraindik gertuago!
Zure probintzia aukeratu eta denontzako kulturaz gozatu
